La carrera en una frase
Casi dos años después… qué gustazo volver a estar en una maratón.
Por qué fue especial
La Maratón de París es una maratón de primavera, se suele correr en abril. En 2021 se corrió en octubre.
2020 fue el año del covid.
El confinamiento primero, y después la prohibición de cualquier evento multitudinario.
Durante esos meses pensé mucho en lo felices que éramos sin saberlo.
Qué gozada correr al lado de miles de personas.
Algo que de repente se volvió imposible.
2021 arrancó con optimismo, pero las carreras no paraban de aplazarse según las normas sanitarias.
Acabamos corriendo la Maratón de París en octubre y la de Barcelona en noviembre.
A finales de 2019 había hecho mi mejor marca en maratón, después de un año increíble: cinco maratones, la Desert Run, Madrid-Segovia…
No sabía entonces que iba estar 23 meses sin correr una maratón.
Me sentí afortunado de poder volver. La forma de 2019 estaba muy lejos, pero no me importaba.
Estaba sano, podía correr, y solo eso ya era motivo para sentirse privilegiado, con el drama que supuso el covid para tanta gente.
Qué la hace diferente
La Maratón de París es diferente primero porque es enorme.
Es la más multitudinaria que he corrido, más que Nueva York, más que Londres, más que Berlín.
Y a pesar de eso, es una maratón que te entrega la ciudad. Pasas de verdad por delante de la mayoria de sus monumentos.
Un poco como la Maratón de Roma.
Los Campos Elíseos, la Torre Eiffel, el Louvre, el Museo d’Orsay… París no se esconde.
A quién se la recomendaría
- A principiantes: nunca correrás solo. Mucha gente se estrena en París, hay todo tipo de ritmos y siempre encontrarás alguien que va al tuyo.
- A corredores que quieren combinar running y turismo: París se entrega por completo, con sus monumentos y sus calles.
- No la recomendaría para ir a hacer marca. La parte final tiene sus trampas: los toboganes en la zona de los docks y una subida hasta el Bois de Boulogne.
Lo que debes saber antes de ir
Es muy fácil llegar a París sin avión y sin coche.
El tren funciona muy bien y es rápido.
Para la gente del norte de España encaja perfecto, ya lo explico con detalle en el artículo de mi primera participación en la Maratón de París.
París puede ser caro, pero también puedes no arruinarte.
Usa el metro: si te bajas la app de la RATP es muy fácil planificar cualquier trayecto. Todos los parisinos la usan.
Para comer, hay barrios populares donde un menu puede salirte por entre 20 y 30 euros.
Elige las brasseries donde por ese precio tienes un buen plato combinado.
No pases por alto las panaderías.
Un sándwich de jamón de york y mantequilla (un clasico en Francia), o mejor aún de comté y jamón, es de lo mejor que puedes comer en París.
Para el croissant y el pain au chocolat, opta por el sábado por la mañana. El domingo antes de la maratón, no lo veo.
Hablando de panaderías, te doy un truco para detectar si una es de calidad: fíjate en la fachada.
Si pone «Artisan Boulanger» significa que el pan se hace en el mismo local y que hay un profesional que lo prepara cada mañana y/o tarde.
Digo mañana y/o tarde porque en París se consume tanto pan que muchas panaderías hacen dos hornadas para tener pan fresco tanto para la comida que para la cena.
Lo de «Artisan Boulanger» te permite huir de las cadenas de panadería industrial que, con muy buen marketing, intentan seducirte, pero ellas no pueden usar la palabra Artisan.
¿La volvería a correr?
Ya la he corrido dos veces, y eso dice mucho.
Pero mi curiosidad me empuja siempre a descubrir carreras nuevas, y hay un mundo enorme ahí fuera.
Dicho esto, si se presentara una tercera oportunidad, sería muy difícil decir que no.
El tercer tiempo
Como siempre, ya tenemos nuestras costumbres.
Llegamos a meta sobre las 11h45. Nos secamos, nos aseamos, nos cambiamos de ropa. Salimos de la zona de corredores y vamos directos a una brasserie cerca de la Place de l’Étoile.
Nunca falla: precio correcto, alrededor de 40 euros para hamburguesa, patatas fritas, ensalada, postre, café… y claro, dos pintas de cerveza.
El ambiente es precioso.
El local lleno de gente con la medalla al cuello y en la calle no paran de pasar corredores que acaban de terminar.
Nosotros salimos sobre las 8 de la mañana, pero hay gente que sale hasta las 11. Si han salido dos horas después que nosotros y han tardado dos horas más… significa que podemos seguir festejando cinco horas viendo llegar finishers.
No hay mejor plan.
Luego, rápido al metro, Montparnasse, y el AVE de vuelta a Hendaya.
Una Foto

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Más datos
Fecha: 17/10/2021
Mi maratón nº 13.

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