La carrera en una frase
A la tercera va la vencida… mejor marca personal en Donosti.
Por qué fue especial
Fue especial porque, sin buscarlo ni planificarlo, hice marca personal.
Durante todo el año había preparado la Madrid-Segovia, y eso me llevó a un estado de forma muy bueno.
Y cuando llegué a Donosti… todo encajó.
La Maratón de San Sebastián es una carrera muy propicia para hacer marca. Es muy llana, con muchas rectas que permiten mantener el ritmo, y la temperatura suele ser ideal.
El único factor a vigilar es el viento, sobre todo en las zonas cercanas al mar. Si no aparece, tienes un escenario perfecto para correr rápido.
Ese día, salió todo.
Qué la hace diferente
San Sebastián forma parte de las grandes maratones del circuito nacional, pero es, probablemente, la más pequeña de todas.
Y eso tiene ventajas… y también algunas limitaciones.
No es tan fácil llegar como a Madrid o Barcelona, y además se celebra a finales de noviembre, una época en la que el clima puede ser complicado. Puedes encontrarte con un fin de semana perfecto… o con lluvia, viento y frío.
Por eso, muchos corredores que buscan combinar turismo y maratón optan por Sevilla en febrero o Madrid en primavera.
Pero Donosti tiene algo diferente.
Ofrece un equilibrio muy interesante: un circuito rápido y competitivo, una ciudad preciosa y un ambiente más auténtico, menos masificado.
Y sobre todo, tiene un tercer tiempo de txapeldun.
Porque aquí el plan no termina en meta. Aquí lo suyo es reservar una sidrería y cerrar el día con un buen txuletón.
Un recuerdo imborrable.
A quién se la recomendaría
Recomendaría la Maratón de San Sebastián a:
- Corredores que ya tienen al menos una maratón en las piernas
- Corredores que buscan hacer marca en un circuito rápido y poco masificado
- Corredores que no temen el frío ni la lluvia
- Para debutantes, no es la opción ideal, salvo que seas capaz de seguir una liebre desde el inicio. Al no ser una maratón multitudinaria, es posible que en la segunda parte del recorrido te encuentres corriendo bastante solo.
Lo que debes saber antes de ir
Hay dos tipos de errores a evitar: mentales y estratégicos.
El primero es mental.
Vas a dar dos vueltas al circuito. No pienses en ello.
Son 42 km, como cualquier maratón. Pero entre el km 20 y el 30 puedes caer en la tentación de proyectarte: pensar en todo lo que te queda… y eso es un error.
Kilómetro a kilómetro. Mantén el ritmo.
El segundo error es estratégico: el viento.
Si hay viento, no te aísles. Intenta engancharte a un grupo, aunque eso implique bajar ligeramente el ritmo.
Correr solo contra el viento en el km 35 puede ser muy duro.
A nivel logístico, es bastante sencillo.
La salida y la llegada están cerca de Anoeta, lo que facilita mucho el acceso, el aparcamiento y la organización del día.
¿La volvería a correr?
Sí.
Porque está muy cerca de Bilbao y es una maratón fácil de organizar a nivel logístico.
Porque los dorsales siguen siendo muy asequibles.
Pero, sobre todo, porque se puede combinar con la Behobia-San Sebastián dos semanas antes.
Si consigues hacer una buena Behobia y recuperas bien, es una combinación fantástica para cerrar la temporada.
El tercer tiempo
El tercer tiempo fue sencillo… pero perfecto.
Comí una hamburguesa con Jorge de RUNNEA. Nos encontramos allí: para él era su primera maratón; para mí, mi mejor marca.
Cervezas, hamburguesa… y una buena tertulia de running y negocios.
Pero mi recomendación es otra.
Si puedes, reserva una sidrería.
Aunque tengas que coger el coche y desplazarte un poco, merece totalmente la pena.
Levantarte a llenar el vaso de sidra durante la comida… es empezar el recovery 🙂
Una foto

Strava
Más datos
Fecha: 24/11/2019
Mi maratón nº12 .

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