Media maratón Bilbao
Bilbao Night Run Fest
Mi opinión · después de correrla 6 veces
Bilbao Night Run Fest: multitudinaria, nocturna y festiva, con un ambiente espectacular de San Mamés al Guggenheim. Para disfrutarla, no para hacer marca.
- Para hacer marca No Para disfrutar
- La experiencia 10/10
- Logística de la carrera 7/10 Fácil
- Logística del viaje 9/10 Muy fácil
¿La volvería a correr? Sí
Opinión actualizada el
La carrera
Lo deportivo
1. Los cajones de salida son demasiado grandes.
Hay ocho cajones para una participación que ronda los 27.000 corredores. Eso supone que algunos cajones pueden reunir entre 3.000 y 5.000 participantes. Además, no todo el mundo ocupa necesariamente el cajón que le corresponde por nivel. De hecho, únicamente los cajones 1 y 2 exigen acreditar una marca.
Para ponerlo en perspectiva, en la Behobia-San Sebastián, con una anchura de recorrido bastante mayor, los cajones rondan los 1.500 corredores.
2. Los primeros 500 metros no ayudan precisamente a descongestionar la carrera.
La salida presenta varias curvas y dos giros de 90 grados que obligan a reducir la velocidad de un pelotón todavía muy compacto. Con miles de corredores intentando encontrar su ritmo y su espacio, los embudos son inevitables.
3. Se mezclan perfiles de corredores y objetivos muy diferentes.
Aquí encontramos otra de las particularidades de la prueba: la 10K popular comparte recorrido con la media maratón. Conviven corredores que se estrenan en una carrera, grupos de amigos que vienen a disfrutar de una experiencia festiva y corredores más experimentados que buscan mantener un ritmo exigente durante 21 kilómetros.
Todos tienen el mismo derecho a disfrutar de la carrera. Quien corre con música, hace fotografías con el móvil o cambia de trayectoria sin ser consciente de que alguien llega por detrás no está haciendo nada ilegítimo. Simplemente, no todos están participando con el mismo objetivo ni tienen la misma experiencia en carrera.
El problema es que esa convivencia complica mucho las cosas para quien quiere correr rápido. De hecho, la media maratón empieza a encontrar unas condiciones de carrera más favorables a partir del kilómetro 9, cuando finalmente se separan los recorridos de las dos distancias.
Mi recomendación: si tu objetivo es hacer marca, intenta salir en los cajones 1 o 2. Si sales a partir del cajón 3, procura colocarte lo más adelante posible, siempre dentro de tu cajón y respetando las indicaciones de la organización. Aun así, debes asumir que habrá dificultades para mantener un ritmo constante.
Hasta que la organización no consiga separar mejor los flujos de corredores de la 10K y la media maratón, mi conclusión es bastante clara: la Bilbao Night Run Fest es una carrera para disfrutar del ambiente, no para plantearse un objetivo cronométrico exigente. Salvo, quizá, si tienes acceso a los dos primeros cajones.
El ambiente
Cuando hablamos de una carrera con tantos participantes, también hablamos de miles de acompañantes que salen a las calles para animar. Y eso se nota. Bilbao se llena como pocas veces la vemos, con un ambiente espectacular durante buena parte del recorrido.
La organización también pone mucho de su parte para convertir la prueba en una auténtica fiesta del running. Hay un concierto en la zona de salida, diferentes grupos de música y DJs repartidos por el recorrido y, especialmente, un auténtico espectáculo al más puro estilo americano en la salida desde San Mamés.
Todo está pensado para que la experiencia vaya mucho más allá de correr 10 o 21 kilómetros.
De verdad, si eres un corredor popular, no participas habitualmente en carreras o simplemente buscas una experiencia diferente, la Bilbao Night Run Fest merece mucho la pena. Es de esas pruebas en las que el ambiente te lleva y en las que acabas disfrutando incluso más de lo que esperabas.
Eso sí, te lanzo una advertencia: después de correr Bilbao, es posible que llegues a tu siguiente carrera y eches algo en falta. Porque, en lo que a ambiente se refiere, esta prueba deja el listón muy, muy alto.
El viaje
Turismo
Vamos a asumir que vienes a Bilbao para pasar el fin de semana, llegando el viernes y marchándote el domingo. Mi opinión es que no necesitas mucho más tiempo para llevarte una buena impresión de la ciudad y disfrutar de la Bilbao Night Run Fest.
Viernes: recoger el dorsal y descubrir Bilbao paseando.
Yo empezaría directamente por recoger el dorsal y aprovecharía para recorrer la ría caminando, desde el Palacio Euskalduna hasta el Museo Guggenheim. Es un paseo que merece mucho la pena y que te permite descubrir una de las zonas más bonitas de Bilbao.
Te recomiendo hacerlo porque, a mi modo de ver, el Guggenheim merece ser contemplado tanto de día como de noche. La iluminación transforma por completo el edificio y su entorno.
Continúa el paseo con el dorsal en la mano hasta el Ayuntamiento y adéntrate después en el Casco Viejo. Estando a 24 horas de la carrera, es un buen momento para olvidarte un rato del running y disfrutar de algo mucho más bilbaíno: una ruta de pintxos.
Sábado: un poco de cultura, descanso y a correr.
Por la mañana puedes elegir entre visitar el Museo de Bellas Artes o volver al Guggenheim para conocerlo por dentro. Si eres muy futbolero, tienes otra alternativa interesante: el museo del Athletic Club, en San Mamés.
Después, tampoco conviene complicarse demasiado. Vuelta al hotel, comida ligera, una pequeña siesta y a prepararse para la carrera. Hoy toca colgarse el dorsal.
Para después de cruzar la meta tengo un consejo importante: reserva restaurante con antelación. Así tendrás un sitio asegurado y podrás ir directamente a cenar sin tener que recorrer Bilbao buscando mesa. Después de 21 kilómetros, agradecerás no tener que improvisar demasiado.
Domingo: una última vuelta por la ría y agur Bilbao.
Si las piernas te lo permiten, saldría a trotar un poquito por la mañana junto a la ría. Sin mirar el reloj ni preocuparte por los kilómetros. Una excusa perfecta para hacerte unas últimas fotografías con el Guggenheim de fondo y despedirte de la ciudad con otra perspectiva.
Y poco más. Ducha, desayuno, maletas y agur Bilbao hasta el año que viene.
Gastronomía
La alta gastronomía vasca es mundialmente conocida, pero esta vez te voy a proponer planes mucho más populares. Esos pequeños placeres gastronómicos que forman parte del día a día de los bilbaínos y que, en mi opinión, también merece la pena descubrir.
5 cosas que probaría en Bilbao
1. Pintxo moruno del Café Iruña. Un clásico de Bilbao. Merece la pena entrar también por el propio local, con su espectacular decoración de inspiración mudéjar.
2. Sándwiches del Eme. Uno de esos establecimientos históricos que se han ganado su fama gracias a un producto muy concreto. Sus sándwiches son toda una institución local.
3. Bacalao al pil-pil. Si hay un plato que representa la cocina vizcaína, es este. Bacalao, aceite de oliva, ajo y una salsa emulsionada que requiere bastante técnica. También puedes probarlo a la vizcaína o al Club Ranero.
4. Rabas. Calamares rebozados y fritos, un clásico de las barras bilbaínas. Perfectos para acompañar un zurito o un txakoli.
5. Carolina de Bilbao. Para terminar con algo dulce, busca este pastel típico: una pequeña tartaleta de hojaldre rellena de merengue y coronada con una cobertura de chocolate y yema.
Y si quieres darte un homenaje algo más contundente, no descartes un buen txuletón a la brasa. La tradición de los asadores también forma parte de la cultura gastronómica vasca.
Por supuesto, no dudes en entrar en cualquier local que presuma de una buena barra de pintxos. Déjate guiar por los ojos y, sobre todo, por el estómago. En Bilbao, improvisar una ruta de pintxos suele ser un plan bastante difícil de mejorar.
Otros planes
¿Tienes algún día más? Escápate de Bilbao
Si dispones de algún día extra, puedes aprovechar tu estancia para descubrir parte de la costa cantábrica.
Una opción es acercarte a Castro Urdiales, en Cantabria. Desde la estación intermodal de Bilbao salen autobuses que te permiten llegar en unos 30 minutos. Allí te espera uno de los puertos más bonitos del Cantábrico, con su iglesia de Santa María, el castillo-faro y un casco histórico perfecto para pasear y disfrutar de una tarde junto al mar.
Si prefieres poner rumbo a Gipuzkoa, también tienes numerosas conexiones en autobús desde la Intermodal hasta San Sebastián (Donostia). Puedes pasar el día en la capital guipuzcoana, pasear por La Concha, recorrer la Parte Vieja y, por supuesto, disfrutar de su gastronomía.
Dos escapadas muy diferentes y ambas perfectamente compatibles con un fin de semana largo en Bilbao.
¿Es complicada de organizar?
Organizar el viaje a la Bilbao Night Run Fest es bastante sencillo.
Si vienes de cerca, puedes dejar el coche en alguna zona periférica de Bilbao y desplazarte hasta la salida en metro. Si llegas en autobús, la estación intermodal está muy cerca de la línea de salida, por lo que tendrás bastante fácil el acceso a la carrera.
Si vienes de fuera, el aeropuerto de Bilbao está bien conectado con el centro de la ciudad mediante autobús. Al tratarse de una carrera nocturna que se celebra en sábado, puedes llegar ese mismo día y regresar el domingo, sin necesidad de dedicarle todo el fin de semana.
Aunque, sinceramente, Bilbao merece que aproveches la ocasión para disfrutar de la ciudad con más calma.
La oferta hotelera de Bilbao es amplia y encontrarás alojamientos para diferentes presupuestos. Mi recomendación es buscar hotel cerca de la zona de meta, junto al Museo Guggenheim. La carrera sale de San Mamés y termina allí, así que, especialmente si corres la media maratón, agradecerás tener el alojamiento a poca distancia. Estamos en octubre y la noche puede refrescar rápidamente. Después de 21 kilómetros, tener el hotel cerca es un pequeño lujo que agradecerás.
En este caso, la ubicación del alojamiento puede marcar la diferencia.
El coste
El coste del dorsal es correcto si lo comparamos con los precios actuales de las inscripciones a carreras en general.
Bilbao es una ciudad que cuenta con una red de metro que funciona muy bien. Por lo tanto, podrás encontrar alojamientos tanto céntricos como en zonas más alejadas, con opciones para todos los presupuestos.
En cuanto a la gastronomía, te haré varias propuestas que te permitirán comer como un auténtico bilbaíno sin arruinarte.
Mi consejo
A quién se la recomiendo
Recomendaría la Bilbao Night Run Fest a quienes buscan una carrera con mucho ambiente, público animando durante el recorrido y una experiencia diferente a las carreras convencionales.
También es una buena opción si no quieres dedicar todo el fin de semana a un evento deportivo o si te apetece compartir la experiencia en familia.
Esa misma noche se disputa también una prueba de 10K, lo que permite que cada miembro de la familia elija la distancia que mejor se adapte a sus posibilidades.
A quién no
No recomendaría la Bilbao Night Run Fest a quienes buscan hacer marca personal o correr a ritmos exigentes. La participación es muy numerosa y tanto la salida como algunos tramos del recorrido se convierten en auténticos embudos, lo que dificulta mantener un ritmo constante y correr con comodidad.
A esto se suma que conviven dos perfiles de corredores bastante diferentes: por un lado, una 10K muy popular, con muchos debutantes y grupos de amigos que participan con un enfoque festivo; por otro, corredores más preparados que llegan con el objetivo de disputar la media maratón a ritmos exigentes. Esta mezcla de ritmos y objetivos puede generar situaciones complicadas en algunos tramos del recorrido.
Mi recomendación es que, mientras no se separen las salidas de ambas distancias, estés muy atento a lo que sucede delante de ti. No te limites a mirar al corredor que tienes inmediatamente delante: intenta anticipar los movimientos de los dos o tres corredores que te preceden. En determinados momentos, esa capacidad de anticipación puede evitar frenazos, cambios bruscos de trayectoria y algún que otro susto.
Lo que me hubiera gustado saber
No es una carrera para buscar marca personal. La elevada participación, los embudos y la mezcla de corredores de la 10K y la media maratón hacen complicado mantener un ritmo constante. Mejor olvidarse del crono y disfrutar de la experiencia.
Salir de la zona de meta puede llevar bastante tiempo. Una vez cruzada la línea de llegada, no esperes abandonar la zona rápidamente. La acumulación de corredores hace que la salida sea algo lenta, así que ten paciencia y planifica ese tiempo extra.
En octubre, después de correr, puedes pasar frío. Durante la carrera probablemente no lo notes, pero cuando paras y te quedas esperando en la zona de meta, la temperatura puede bajar bastante. Lleva un pequeño poncho o un cortavientos ligero. Puede parecer un detalle sin importancia, pero lo agradecerás.
Leer mi opinión completa
Mis 6 participaciones
Mi tiempo en cada edición
RP 1:33:33 · 2017
17 de octubre de 2026 · 1:41:15
2026
Julien, mi hijo, corrió su primer 10K. Yo la media, a cinco semanas de la maratón de Donosti, 1:41:15 sin apretar.

Leer la crónica de 2026
Tengo plan para el sábado noche: una media por Bilbao, y mi hijo en su primer 10K.
Fui a confirmar las buenas sensaciones de las últimas semanas de entrenamiento. Un poco una forma de ver dónde estaba de verdad en mi preparación de la Maratón de Donosti de 2026.
Y sí, la carrera confirmó el buen estado de forma.
Sobre todo porque no apreté. En lo que llevaba de entrenamiento había corrido muy pocos kilómetros por debajo de 4:50. Acabé en 1:41:15, a 4:44 de media.
Además, esa misma noche Julien, mi hijo, corrió su primer 10k. Acabo eufórico con ganas de correr más carreras.
2025
