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Asfalto Behobia → Donostia

Behobia–San Sebastián

Mi opinión · después de correrla 9 veces

Behobia–San Sebastián, mi opinión tras 9 ediciones: la gran fiesta del atletismo popular. Te animan como si ganaras unas olimpiadas.

  • Para hacer marca No Para disfrutar
  • La experiencia 10/10
  • Logística de la carrera 3/10 Complicada
  • Logística del viaje 4/10 Hay que planificarla

¿La volvería a correr? Sí

Opinión actualizada el

La carrera

Lo deportivo

20 km y unos 230 m de desnivel. El 8 de noviembre de 2026 corro la décima.

Aquí el tiempo importa poco. La Behobia no se corre: se vive. No es una media maratón, no es llana y el clima lo cambia todo: un año, calor de agosto en noviembre; otro, granizo. Sales de la frontera entre polígonos, feos de verdad. Y de repente, tras Miracruz, aparece San Sebastián en toda su majestuosidad.

Es para disfrutar y, tal vez, apretarte un poco.

No es un circuito: sales de un punto y llegas a otro. Es un viaje, una pequeña aventura. Bajas hacia el corazón de la ciudad, pasas junto al Kursaal y cruzas el Boulevard hasta una meta a pocos metros de La Concha.

Cómo se corre bien: con prudencia y con cabeza. Según el cajón en el que salgas, el pelotón te lleva: hay que saber contenerse.

La Behobia se corre por frecuencia cardíaca, no por ritmo.

Por dos motivos: el calor, que cambia por completo el ritmo que puedes llevar, y el desnivel. Si te fijas un ritmo, por ejemplo 4:50 de media… ¿a cuánto subes Miracruz?

En las subidas, regula por pulsaciones: si entras en zona roja por mantener tu ritmo, lo pagarás más adelante. Pero no te duermas: subir muy tranquilo para recuperar en la bajada es peligroso. Si eres muy de asfalto y no has entrenado bajadas, te destrozarás los cuádriceps.

Si aun así eliges esa estrategia, entrénala: dos meses antes, vete al monte, sube suave y baja soltando los caballos.

El ambiente

Durante 20 km te llevan en brazos. Hay tanta gente animando que parece que estás ganando unas olimpiadas. Y por un día, te crees que eres bueno.

El viaje

Turismo

¿Barro para casa? Un poco. Pero duerme en Francia, en San Juan de Luz o en Hendaya. Ese fin de semana, los precios de Donosti están fuera de alcance; en Francia encuentras alojamiento por 25 o 30 € la noche. El sábado subes a Donosti, corres un poco por La Concha, recoges el dorsal y vuelves a hacer turismo por Francia. Tranquilo: el domingo vas a tener Donosti de sobra.

Gastronomía

Aquí sí: gástatelo todo en Donosti. Al acabar te esperan la Parte Vieja, con sus pintxos y sus cervezas, o las sidrerías de alrededor. Parece que todo está pensado para acabar de pintxos.

Otros planes

Se combina muy bien con la Maratón de Donosti, dos semanas después.

¿Es complicada de organizar?

Sí, empezando por el dorsal. Si has corrido 3 de las 5 últimas ediciones, puedes comprarlo antes. Si no, te toca el sorteo. Es justo, porque todos tienen la misma oportunidad. Pero hay muchos menos dorsales que aspirantes, y quedarse sin él frustra.

Mi receta para el día de la carrera. Si vienes en coche, lo más fluido es dejarlo en San Sebastián (yo, en Anoeta) y coger el Topo. Cuidado con las aglomeraciones: mejor ser previsor y madrugar.

El Topo te deja en la estación de Ficoba. Ahí hay muchos autobuses que te llevan a la salida, y es fluido.

Ficoba es mi sala de espera. Los bares al lado de la estación están muy bien y mucho menos llenos que los de cerca de la salida: café, pintxo, un baño sin colas y a resguardo de la intemperie.

Mi horario, con dorsal rojo:

  • 8:50: cojo el autobús.

  • 9:10: ya he dejado la mochila. La foto de rigor y a calentar.

  • 20 minutos de calentamiento: el lado francés del río tiene poca gente y se calienta bien. Vuelvo por el otro lado.

  • 9:50: entro en el cajón.

  • Entre las 10:04 y las 10:10: salida.

Si tu dorsal sale más tarde, aplica la misma receta según tu horario. Pero cuidado: el guardarropa cierra a las 9:30 o 9:45, según la edición.

Luego, mientras corres, vas camino de tu bolsa en meta y de tu coche. Al llegar: mochila, ducha, pintxo, coche y a casa.

Inscripción y sorteo, en la web oficial.

Lo que casi nadie ve: Donosti es una ratonera, y de repente llegan 25.000 o 30.000 corredores. Podría ser un caos. Y todo fluye.

Es un poco compleja, pero es lo propio de cualquier carrera lineal: sales de un sitio y llegas a otro. Si alguien que no corre te lleva a la salida, se solventan muchos problemas. Aun así, para mí la clave es gestionar bien el tiempo de espera. Con experiencia se hace muy fácil.

El coste

El dorsal vale ya cerca de 50 euros. ¿Es caro para 20 km? Es un precio alto, pero la experiencia es barata: lo que vives por lo que pagas es muy buena relación calidad-precio.

Dicen que es cara. Pregunta en meta a cualquier corredor si de verdad se lo ha parecido. Lo vivido te hace olvidar los 10, 15 o 20 € de más que en otras carreras. De hecho, quieres más.

De 2021 a 2025 corrí con dorsal de RUNNEA, donde trabajaba. Las demás ediciones me las pagué yo.

El alojamiento: duerme en Francia, como te cuento en «Turismo». Y lo que ahorras, gástatelo en pintxos.

Mi consejo

A quién se la recomiendo

A cualquiera que corra habitualmente entre 5 y 10 km. Puedes vivir sin hacer una maratón, sin una ultra, sin un trail. No pasa nada. Pero un día en tu vida tienes que plantearte la Behobia.

A quién no

A quien llegue sin entrenar. Que corran 25.000 personas no la convierte en fácil. Para quien corre 10 km, es el doble de su distancia, con cuestas. Sin plan de entrenamiento, una locura.

Lo que me hubiera gustado saber

La logística: es lo que me hubiera gustado saber en 2014. La clave es gestionar bien el tiempo de espera; mi receta está en «¿Es complicada de organizar?».

Lleva una prenda vieja para la espera en el cajón y una bolsa de basura por si llueve. Y pregunta a quien la haya corrido muchas veces.

Mis 9 participaciones

Mi tiempo en cada edición

RP 1:30:27 · 2023

9 de noviembre de 2025 · 1:34:24

Fuente de datos: Strava

2025

Gozada total. A la novena, por fin la corro sin meterme en zona roja en toda la carrera. Con Ángel, un súper momento de deporte y amistad y luego txuleta con todo el equipo de RUNNEA.

Behobia–San Sebastián 2025
  • Behobia–San Sebastián 2025, foto 1

2024

La primera de Ángel y de Rubén. Y un nuevo hachazo, esta vez de un llorón: Imanol.

Behobia–San Sebastián 2024

2023

Mi mejor Behobia, 1:30:27, con amigos muy peligrosos :) Seis semanas después de Millau: cuando preparas un 100 km para septiembre, luego tienes un otoño muy dulce.

Behobia–San Sebastián 2023

2022

Cómo se nota cuando los castreños por fin vienen a la Behobia: 1:32:49 en un día de calor. Tener buena liebre es media carrera en el bolsillo. En la foto, con Jorge, fundador de RUNNEA, e Iván, fundador del Paraíso.

Behobia–San Sebastián 2022

2021

La primera Behobia tras la Covid, y el hachazo de Pedro Valle. Lo adelanté en el km 2, en el km 8 me alcanzó y adiós. Espina clavada para siempre.

Behobia–San Sebastián 2021

2019

La de la granizada y las elecciones, con una esclusa para que la gente cruzara a votar. Corrí con Markitos, que ese día cumplía 10 Behobias: una leyenda del running.

Behobia–San Sebastián 2019

2016

Después de hacer marca personal en la Maratón de Berlín, la corrí con el equipo de Josep Boada, los Pro Runners de Barcelona, y con Christophe.

Behobia–San Sebastián 2016

2015

La del calor: al llegar a meta, todos al agua en La Concha, en noviembre, como en agosto.

Behobia–San Sebastián 2015

2014

El examen antes de mi primera maratón: si corría bien la Behobia, me apuntaba a Barcelona.

Behobia–San Sebastián 2014

#behobia

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