La carrera en una frase
La maratón donde aprendí que los detalles lo son todo.
Por qué fue especial
Fue especial porque aprendí.
Era mi sexta maratón. Pensaba tener experiencia.
Tenía seis veces más experiencia que el día de mi primera maratón… pero siempre es mucho más grande lo que no sabes que lo que sabes.
Desde la primera maratón había tomado de forma casi religiosa mis geles y mis pastillas de sales.
Después de hacer marca personal en Berlín unos meses antes, me creía invencible.
Pensaba que mi marca era… estratosférica.
Y desde lo alto de mis 3h23 en Berlín, me planté en la Maratón de San Sebastián con un gel… y sin sales.
Pensaba: total, ¿para qué sirve todo eso? He logrado mi marca por mi entrenamiento y por mí, no por la suplementación en carrera.
Ocurrió lo que tenía que ocurrir.
Pillé el muro en toda regla en el kilómetro 30.
Y en el 35, lo que nunca había vivido: calambres en los gemelos.
Tuve que parar y andar en varios tramos de unos 100 metros. Luego volver a correr con una zancada extraña para intentar no cargar los gemelos.
Acabé frustrado. Fue mi primera gran desilusión en maratón.
Hasta ese momento todo iba bien. A ese ritmo de progresión… casi me veía olímpico al año siguiente. Y de repente, pum: baño de realidad.
Con el tiempo, esta maratón ha encontrado su sitio en mi corazón, junto a las carreras en las que he abandonado.
Puede que haya sido la carrera más fea que he hecho en cuanto a gestión, pero fue totalmente culpa de mi soberbia.
En maratón, aunque no lo veas, todos los detalles importan.
Y una pequeña pastilla de sal puede marcar la diferencia para que un cuerpo de 75 kg siga funcionando… o deje de hacerlo.
A quién se la recomendaría
Recomendaría la Maratón de San Sebastián a:
- Corredores que ya tienen alguna maratón en las piernas
- Corredores debutantes, pero acompañados de alguien con experiencia
- Corredores de la Behobia-San Sebastián que quieran aprovechar el estado de forma global de fin de año
- Corredores que buscan una maratón llana y propicia para mejorar marca
Lo que debes saber antes de ir
La edición de 2016 fue un de las últimas ediciones con llegada en el estadio de Anoeta. Tras la remodelación del campo, se perdió la pista de atletismo… y con ella ese toque especial de tener la meta en el estadio.
Desde 2021 o 2022, la llegada se sitúa en el Boulevard, cerca del Ayuntamiento, de la Concha y del casco viejo.
Soy un nostálgico de la llegada en Anoeta, pero hay que reconocer que se gana mucho con la nueva ubicación: todo está más cerca… incluidos los pintxos.
Lleva ropa de abrigo para la salida. En noviembre, en San Sebastián, puede que llueva, pero seguro que pasarás algo de frío antes de empezar.
Y una lección personal: no subestimes nunca la nutrición. Nunca.
¿La volvería a correr?
Sí.
Pero con geles… y con sales.
El tercer tiempo
San Sebastián no defrauda.
Los pintxos están por toda la ciudad, pero especialmente en el casco viejo. Esta vez, sin embargo, optamos por ir a una sidrería cerca de Astigarraga.
Menú clásico: tortilla de bacalao, chorizo a la sidra, bacalao y, cómo no, un buen txuletón.
Otra lección aprendida ese día: vine en el día, madrugando muchísimo.
Para vivir bien la experiencia de una maratón, es mejor dormir al menos la noche previa en el destino.
Lecciones aprendidas.
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Fecha: 27/11/2026
Mi maratón nº 6.

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